mis amigos

26 de junio de 2014

rosotros






             Rostros altivos que llevan en sus rasgos el hambre de siglos, la carencia que desde siglos atrás, de generaciones se acumula le hambre no solo de pan, también de justicia, de igualdad y de respeto.
              Rostros que reflejan la serenidad de quien sabe esperar, sabiduría que les viene del tiempo, esperar con paciencia, con la tranquilidad que a los ancianos les dan los muchos años vividos y la seguridad que la muerte es lo único seguro que les queda.
              Rostros del pueblo, de la gente del campo que tras largas jornadas en el campo solo les espera un plato de frijoles y unas tortillas duras con un vaso de agua, un petate, con suerte un catre donde dormir agotado, algunas noches copular con la esposa y escuchar sus lamentos por la eterna falta de... siempre algo falta en casa, si así se le puede llamar al  jacal  de una sola pieza donde toda la famillia, que siempre crece, duermen y viven.
              Rostros interesantes de arrugas y canas prematuras pero que siempre llevan la alegría en el alma, siempre cargan música, la llevan dentro tal vez para olvidar las peas o para no pensar en el hambre eterno que les sigue y les da fuerza para seguir viviendo, que les sigue cono el perro esquelético y fiel que siempre esta a su lado.        

7 comentarios:

the institute dijo...

Hola Mario, me gusta mucho lo que escribiste de rostros--algo muy tierno y profundo. Muchas gracias, Beto

maría susana dall occhio dijo...

muy bueno Mario una excelente interpretación amigo!! Un beso muy grande!!

escribes conmigo dijo...

Gracias Beto es un gusto leerte por aquí

Mario

escribes conmigo dijo...

Gracias susy por estar

José Ramón dijo...

Mario Muy linda esta entrada bellas imágenes Saludos

escribes conmigo dijo...

José Ramón:

Un gusto verte por aqui.
buen fin de semana Mario

AMBAR dijo...

Hola Mario.
En estas letras expresas la firmeza y fuerza del alma que se refleja en el rostro, aún cuando el alma llore, por el hambre eterno de emoción del espíritu.
Esto más o menos expreso, cuando me refiero al payaso que a veces nos toca de ser, en muchas situaciones de la vida, para que los demás no vean nuestro dolor, ni sufran por ello innecesariamente.
Hace tiempo que no nos visitamos y es un placer volver a leerte.
Un abrazo.
Ambar