mis amigos

22 de septiembre de 2006

DE CAMINO NUEVAMENTE

De nuevo en camino Regresamos a Palenque (el pueblo), eran casi las 5:00 p.m. así que decidimos merendar y descansar un rato antes de cenar, el café – por cierto muy bueno, de una maquina despachadora- con pan elaboran artesanalmente. Ya mas tarde; por la noche, esperando que el calor menguase al ocultarse el sol, cosa que no fue cierta, recorrimos algunas de las tiendas de artesanías en la calle principal y llegamos hasta la plaza (que no es muy lejos); visitamos un café de Internet y a dormir que el siguiente día seria de viaje a nuestro siguiente destino. Temprano por la mañana salimos en una suburban rumbo a la frontera con Guatemala, el camino no tuvo contratiempos y poco mas de dos y media horas estuvimos ya en la frontera, solo paramos a estirar las piernas y en la oficina donde se hace el papeleo de migración en el Seibo, Tabasco Mexico; terminando el papeleo, todos los que viajábamos juntos, continuamos ya en territorio guatemalteco en una camioneta descubierta (de carga) y nos acompaño amablemente el chofer y un monton de gentes mas, el servicio contratado era hasta Santa Elena Peten. Recorrimos una calle –si es que se le puede llamar calle- de tercería, llena de baches y pequeños comercios a los lados, todos muy mal establecidos, donde podías comprar gran variedad de artículos, tanto mexicanos como guatemaltecos, pero no paramos hasta llegar al río Usumacinta, donde abordamos unas lanchas de motor y nos llevaron por le río mas de una hora hasta la oficina de migración Guatemalteca, para hacer el papeleo correspondiente – la oficina era un gran cuarto de madera a la orilla del río-, un destacamento de soldados y unas cuantas casitas. Continuamos por quince o veinte minutos mas y llegamos a el Naranjo, poblado donde teníamos que abordar otra suburban de la agencia de viajes hasta nuestro destino, pero… esta no llego y optamos por el camión de segunda que estaba esperando pasaje; los asientos nada acojinados (eran tablas forradas) y parando casi cada quince o veinte minutos, que decir de la gente que subía cargada de cajas, frutas y hasta animales continuamente, todos amontonados en el pasillos, por suerte nosotros teníamos asientos adelante y nos habíamos puesto de acuerdo con el chofer nos dejara en el Hotel San Juan; cuatro o cinco horas duro el camino, nos dejo en el hotel acordado separándonos del resto de compañeros de aventura. Nosotros ya conocíamos el hotel y esteba yo seguro que a ella no le gustaría, vieron una habitación y ella dijo las sabanas están muy sucias y encontraron uno en realidad mejor a no muchos pasos de ahí. Descansamos un rato y caminamos a la hermosa isla de Flores Peten, temprano cenamos, al café Internet y a descansar en el hotel, con clima porque hacia un calor insufrible a pesar de ser de noche, descansar lo mejor posible porque mañana visitaremos Tikal (hermosa zona arqueológica maya) mario

2 comentarios:

JUAN PAN GARCÍA dijo...

Hola Mario, bonitas fotos, eso sí que está bien; pero el viaje ese no lo hago yo ni atado a una estaca.
Parece mentira que en un país tancercano al más poderoso de la Tierra vivan tan mal t con tantas deficiencias.
Te agradezco que vayas informando de las cosas buenas y las malas que te encuentras por si algún día tengo el privilegio de irme a conocer otros mundos que sepa de antemano dónde debo hacerlo y apartar las malas ofertas de viajes. Un abrazo

escribes conmigo dijo...

Amigo Juan:
no es tan malo cuando se tiene espiritu aventurero, lo que sigue (espero colgarlo pronto) es muy bonito e interesante, espero te agrade el recorrido por Guatemala y el regreso a Mexico.

hasta pronto Mario