


Palenque
Enigmática y misteriosa
Lugar lleno de sorpresas
Pleno de religiosidad
Por los mayas construida
Grande entre las grandes
Días de gloria viviste
Conociste a grandes reyes
Guerreros dominantes
Pirámides majestuosas
De colores pintadas
Personas ataviadas
Con pieles engalanadas
Los Dioses y sacerdotes
Venerados por millares
De guerreros valientes
Y artesanos hábiles
Estoy seguro de una cosa
Que si quieren los dioses
Volver a verte esplendorosa
Antes que la muerte me recoja



Palenque el final
El resto de Palenque es igual de mágico y enigmático, en cada rincón encontramos cosas interesante que de inmediato cautivaron nuestras atención, los templos de la cruz, de la cruz foliada, el del sol y todos los demás (que por cierto no son pocos) perdidos entre la selva entre árboles grandes y añejos, dan al paseo un aire de misticismo que infunde respeto.
Nuestro peregrinar por entre las pirámides fue de sorpresa en sorpresa, subimos a cada una de las pirámides que nos era permitido, encontrando en la cúspide de cada una, gratas sorpresas; estelas hermosas y unas vistas increíbles del resto del conjunto piramidal. Fue increíble como la curiosidad pudo más que la fatiga ya que subimos incontables escalones, siempre encontramos detalles que comentar. La paz y la tranquilidad llenaban nuestros corazones y nuestro espirito, deseando quedarnos en Palenque para siempre.
Después de recorrer todo el conjunto mayor y de tomar incontables fotografías, continuamos el camino a la orilla de un pequeño arroyo de aguas cristalinas y cantarinas que se unían a los gritos de los monos y el trinar de bellas aves. Seguimos el camino que nos llevara a el museo de sitio, un camino lleno de grandes seibas (árbol sagrado de los Mayas, caminamos por un zacbe (camino blanco) parecido a los que los mayas construían como medios de comunicación y para trasladar sus mercaderías de un pueblo a otro.
Contentos y un poco sudados por el calor de la selva llegamos al museo de sitio, que guarda algunas piezas encontradas en las exploraciones arqueológicas, braseros y urnas funerarias entre otras bellezas. Muy cansados pero contentos llegamos a la cafetería donde saboreamos un rico café de cosechado en el estado; comentamos las experiencias, vimos algunas de las fotos que tomáramos en el recorrido, ya recobrado el aliento visitamos la tienda de artesanías y partimos con ganas de regresar algún día a hermoso lugar.