
Recientemente visite de nuevo Guatemala, en esta ocasión estuve n el lago Atitlán, lugar que me pareció hermosos y místico, pleno de color vida pero al mismo tiempo en el se respira paz y tranquilidad.
Es un inmenso lago rodeado de volcanes y pueblos pintorescos, la gente local es atenta y platicadora, la mayor parte de estos viven del turismo ya que todo el año llegan a el personas de muchas latitudes.
Disfrute de mañanas frías y serenas, caminando y tomando hermosas fotos, temprano… antes que inicie el bullicio de los vendedores y las correrías de los tuc tuc (nombre dado a las moto-taxis por el ruido de sus motores) se antoja caminar o sentarse a disfrutar de la paz que emanan las aguas tranquilas del lago, a esa hora solo algunos pescadores solitarios en sus rudimentarias canoas salpican el paisaje.
El recorrido en lancha es obligado para los visitantes, en lanchas privadas o tours se recorren algunos de los pueblos llenos de color y tradición, son gente maya que se sienten orgullosos de su pasado y sus costumbres ancestrales, visten sus ropas típicas que portan con orgullo.
Atitlán y Guatemala son un rincón del mundo que vale la pena ver... te puedo asegurar que “es un lugar que nunca olvidaras”